Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.
Autor: Miguel Picado, director del área BIM.
El LOD en BIM indica cuán desarrollada y fiable es la información de cada elemento del modelo, y deja claro qué se puede hacer con ese modelo en cada momento: coordinar, medir, documentar, fabricar o registrar lo ejecutado. En esta guía se explican los niveles del LOD 100 al 500 y cómo elegir el nivel adecuado por sistema y por uso, sin modelar de más ni quedarse corto en lo crítico.
Índice de Contenidos
Por qué el LOD importa más de lo que parece
En BIM, uno de los problemas más frecuentes no es “modelar mal”, sino interpretar mal. Un mismo elemento puede verse completo en pantalla y, aun así, no ser fiable para medir, coordinar o tomar decisiones de obra. El LOD BIM se creó precisamente para evitar esa ambigüedad: define el grado de madurez de la información de cada elemento y, sobre todo, hasta qué punto se puede confiar en lo que representa.
Este punto se vuelve especialmente evidente cuando se deja atrás una lógica CAD basada en documentación y se pasa a una lógica BIM basada en información y usos del modelo. En ese contexto, encaja muy bien tener presente cómo cambia el enfoque “de dibujar a modelar con datos”, tal y como se explica en el artículo del CAD al BIM: guía para arquitectos. A partir de ahí, el LOD deja de ser un número y se convierte en un acuerdo operativo.
Qué significa realmente LOD BIM
LOD (Level of Development) describe el nivel de desarrollo o madurez de la información asociada a un elemento concreto del modelo: dimensiones, posición, forma, relaciones con otros elementos y datos no gráficos cuando aplique. Dos matices evitan la mayoría de confusiones desde el principio:
- El LOD no se refiere a “todo el proyecto” ni está atado de forma rígida a una fase (anteproyecto, básico, ejecución). Se define por elemento y por uso.
- No existe un “modelo LOD 300” como etiqueta global: en una misma entrega conviven elementos en distintos niveles, porque arquitectura, estructura y MEP no evolucionan al mismo ritmo.
Si el objetivo es estandarizar estos criterios en proyectos, normalmente es una responsabilidad directa del BIM Manager. Por eso, para quienes quieran aplicarlo con método y criterio desde el primer día, tiene sentido formarse en el Máster BIM Manager, donde el LOD se aborda como una herramienta práctica de gestión y coordinación, no como un concepto teórico.
LOD, Level of Detail y LOI/LOIN: una aclaración que ahorra discusiones
Una confusión habitual es usar LOD como sinónimo de “detalle”. Sin embargo:
- Level of Detail suele describir cuánta complejidad gráfica tiene un elemento (cómo “se ve”).
- Level of Development (LOD BIM) describe cuán desarrollada y utilizable es la información (qué “permite hacer” con fiabilidad).
En paralelo, especialmente en marcos de gestión de la información (ISO 19650), aparece el enfoque de LOIN (Level of Information Need): en lugar de pedir “más y más”, se define qué información es necesaria para un propósito y un momento concretos, evitando sobrecargar el modelo con datos inútiles. Lo más fácil es primero definir para qué se va a usar el modelo en ese hito; luego se decide el LOD y, si hace falta, el nivel de información requerida (LOIN).
Los niveles de desarrollo BIM, del LOD 100 al 500 (con ejemplos claros)
Los niveles desarrollo BIM se suelen describir del 100 al 500. No es una “escala de calidad”, sino un modo de acordar el alcance.
LOD 100 y 200: concepto y definición genérica
En etapas tempranas interesa iterar rápido, comparar alternativas y validar encajes generales.
- LOD 100 (conceptual): representación simbólica o genérica, con información general. Útil para estudios previos y decisiones de volumen o estrategia.
- Ejemplo: se marca el hueco aproximado en fachada o se indica la presencia de ventanas como parte del esquema, sin medidas exactas ni tipo definido. Sirve para valorar proporciones, orientación y estrategias de iluminación o ventilación.
- LOD 200 (geometría aproximada): el elemento ya se define con cantidades, tamaño, forma y ubicación aproximadas. Permite coordinar a nivel general y prever impactos, pero sin exigir exactitud constructiva.
- Ejemplo: la ventana pasa a tener unas dimensiones orientativas (ancho y alto aproximados) y una ubicación más consistente en el paño. Se define como “tipo genérico” (por ejemplo, corredera o abatible), pero todavía sin especificación real de serie, perfiles o encuentros.
Lo importante aquí es lo que no debe esperarse: mediciones finas, fabricación o encuentros resueltos suelen estar fuera de alcance en la mayoría de elementos.

LOD 300 y 350: coordinación “de verdad”
Aquí el modelo empieza a sostener decisiones más comprometidas: documentación, coordinación rigurosa y, en muchos casos, mediciones más consistentes (si se han definido criterios).
- LOD 300 (geometría precisa): dimensiones exactas y ubicación correcta según la intención de diseño.
- Ejemplo: se fija el tamaño definitivo del hueco y de la carpintería, la altura de antepecho, la posición exacta respecto a ejes y niveles, y se asegura compatibilidad con estructura y cerramientos. Ya se puede coordinar con elementos cercanos (pilares, dinteles, encuentros con revestimientos) sin depender de “aproximaciones”.
- LOD 350 (conexiones e interfaces): además de lo anterior, se describe la relación entre elementos y sus interfaces, con foco en coordinación a nivel “constructivo”.
- Ejemplo: se reflejan condiciones que afectan de verdad a la coordinación: premarcos, holguras, remates principales, interacción con aislamiento, encuentros con sistema de fachada, necesidad de registros o accesos, y condicionantes que impactan en otras disciplinas (por ejemplo, espacio para cajón de persiana o interferencias con bandejas/instalaciones próximas).
Un error típico es pedir LOD 350 como si fuera “un poco más de detalle”. En realidad, suele implicar resolver dependencias y coordinación que requieren experiencia y acuerdos claros.
LOD 400 y 500: fabricación y as-built
Estos niveles entran cuando el modelo se usa para producir, montar o reflejar lo ejecutado.
- LOD 400 (listo para fabricación/montaje): suficiente detalle para fabricación, ensamblaje e instalación. Equivale, en muchos casos, al nivel de planos de taller.
- Ejemplo: se especifica el sistema concreto (serie/modelo), se definen perfiles, despieces relevantes, herrajes según necesidad del proyecto, medidas de fabricación, y se incluyen elementos necesarios para instalación (anclajes, requisitos de apoyo, tolerancias de montaje, etc.). Aquí el modelo ya “baja” a decisiones que condicionan producción y ejecución.
- LOD 500 (operación/as-built): refleja condiciones reales del edificio terminado, útil para operación y mantenimiento cuando se ha alimentado con información verificada.
- Ejemplo: la ventana queda registrada como “as-built”, con datos finales reales: fabricante y modelo instalados, prestaciones (si procede), garantías, fechas, códigos de activo, y cualquier información relevante para mantenimiento o reposición. La geometría y la información representan lo ejecutado, no lo proyectado.
Aquí conviene ser especialmente realista: alcanzar LOD 500 exige procesos de captura y verificación en obra; no aparece “por arte de magia” por modelar más.
Cómo decidir el LOD correcto sin modelar de más
El criterio más fiable es evitar decidir el LOD por costumbre o por “fase”, y decidirlo por uso del modelo. Algunos ejemplos típicos:
- Si el hito exige coordinación 3D con tolerancias razonables, suele tener sentido apuntar a LOD 300 en muchos elementos, y elevar a 350 donde haya interfaces críticas.
- Si se necesita fabricación/prefabricación, el alcance cambia por completo y ciertos sistemas deberán llegar a LOD 400, pero no necesariamente todos.
- Si el objetivo es medición y presupuesto, la clave no es solo el número de LOD: también importan reglas de medición, clasificación, parámetros y responsabilidades.
Para que esto funcione, conviene documentarlo como un acuerdo de intercambio de información: una especificación LOD se usa mejor junto a un BEP (Plan de Ejecución BIM) o documento equivalente, definiendo entregables, hitos y criterios de aceptación.

MÁSTER
BIM Manager + IA
Conviértete en BIM Manager integrando IA en tus flujos de trabajo.
Errores habituales con los niveles desarrollo BIM (y cómo evitarlos)
- Pedir LOD 400 demasiado pronto: dispara el coste de modelado y obliga a rehacer cuando todavía cambian decisiones de diseño.
- Confundir “se ve bien” con “sirve para decidir”: un elemento puede estar muy detallado gráficamente y, aun así, no ser fiable para mediciones o coordinación si no se han fijado reglas.
- No definir el alcance por elemento: se pide “LOD 300 para todo” y aparecen zonas críticas sin resolver y zonas poco relevantes sobredimensionadas.
- No acordar quién valida qué: sin responsables y criterios, el LOD se convierte en debate infinito.
Checklist rápido: 10 preguntas para revisar si el LOD está bien definido
- ¿Para qué se va a usar el modelo en este hito (coordinación, medición, licitación, obra, FM)?
- ¿Qué disciplinas y sistemas entran en el intercambio de información?
- ¿Qué elementos requieren un LOD alto y cuáles pueden quedarse en niveles más bajos?
- ¿Hay elementos que deben ir a LOD 350 por interfaces críticas?
- ¿Qué significa “ubicación correcta” en este proyecto: tolerancias, ejes, referencias?
- ¿Se han definido parámetros mínimos y clasificación si se pretende medir o presupuestar?
- ¿Existe un criterio común para cuantificar (medición por categorías, familias, reglas)?
- ¿Quién modela cada elemento y quién lo valida?
- ¿Cómo se revisa: clash, auditoría de parámetros, checklist, entregables?
- ¿Qué se considera “aceptado” para cada hito y cómo se registra?
Conclusión: el LOD como acuerdo de trabajo, no como burocracia
Entender el LOD BIM y aplicarlo con intención evita dos extremos: modelos demasiado pobres para ser útiles, o modelos sobrecargados que cuestan tiempo y generan frustración. Cuando se define el LOD por usos del modelo y se concreta por elemento, los niveles desarrollo BIM se convierten en un “contrato de expectativas” que reduce retrabajo, mejora coordinación y hace más predecibles los entregables.
Si se necesita sistematizar este tipo de criterios en proyectos reales, con enfoque de coordinación, planificación y gestión de entregables, puede resultar útil profundizar en un itinerario como el Máster BIM Manager. Para reforzar base y flujo de trabajo general en BIM, el Máster BIM puede encajar, y si el foco está en estructura con Revit, el Curso BIM.
También puede interesarte:
Del CAD al BIM: guía para arquitectos que quieren dar el salto
Exportación de datos con Dynamo e Inteligencia Artificial
IFC vs USD: ¿rivales o el tándem perfecto para el futuro de BIM?
Preguntas Frecuentes
Preguntas Frecuentes LOD BIM
Se aplica a elementos y sistemas concretos. En una misma entrega conviven varios LOD, según necesidades y madurez de cada disciplina.
El “detalle” describe cómo de compleja es la geometría visual; el LOD describe si la información es lo bastante fiable para un uso (coordinación, medición, fabricación).
Cuando no basta con dimensiones y ubicación, y hace falta definir interfaces y relaciones entre elementos para una coordinación más cercana a obra.
Depende del alcance y de las reglas de medición: a menudo LOD 200 puede servir para estimaciones tempranas, y LOD 300 para mediciones más consistentes, siempre que se definan criterios y parámetros.
LOIN (Level of Information Need) se centra en pedir la información necesaria para un propósito concreto, evitando modelos sobrecargados. Es un enfoque asociado a la gestión de la información en ISO 19650.