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Muchos profesionales con años de experiencia saben que BIM ya forma parte de la realidad del sector, pero dudan si todavía están a tiempo de formarse. La experiencia de Isidro Murillo, un alumno muestra que aprender BIM con experiencia de muchos años trabajados, no significa empezar desde cero, sino actualizar conocimientos, ganar control y trabajar con una metodología más conectada con los proyectos actuales.
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Hay profesionales que llevan años trabajando en arquitectura, ingeniería o construcción y que conocen perfectamente el oficio. Han desarrollado proyectos, han tratado con clientes, han coordinado equipos, han pisado obra y han aprendido a resolver problemas con los recursos que tenían en cada momento. Pero el sector cambia. Y llega un punto en el que la experiencia, por sí sola, ya no siempre basta para trabajar con la misma agilidad, el mismo control o la misma capacidad de respuesta que exigen los proyectos actuales.
Eso es lo que le ocurre a muchos profesionales que vienen de trabajar durante años con CAD y herramientas tradicionales. No es que hayan dejado de saber proyectar, no es que su experiencia ya no valga; al contrario, esa experiencia sigue siendo una base enorme. Lo que ocurre es que ahora necesitan apoyarse en las nuevas metodologías BIM, que es capaz de ordenar mejor la información, coordinar disciplinas y responder a una realidad profesional cada vez más digital.
La experiencia de Isidro Murillo, antiguo alumno del área BIM de The Factory School, resume muy bien esa situación. Después de una larga trayectoria como arquitecto independiente, decidió formarse en BIM Manager porque sentía que las herramientas clásicas empezaban a limitarlo en proyectos de más escala, especialmente cuando entraban en juego otros agentes, otras disciplinas y formas de trabajo más coordinadas.
Saber que BIM viene y dar el paso
A muchos profesionales les pasa algo parecido. Saben desde hace años que BIM está ahí. Lo han escuchado en el sector, lo han visto en ofertas de trabajo, en licitaciones, en estudios, en constructoras o en conversaciones con otros técnicos. Pero el día a día suele empujar en otra dirección; y así, la idea de formarse se va aplazando.
El problema es que BIM ya no pertenece sólo al futuro, forma parte del presente de muchos proyectos. Cada vez es más habitual trabajar con modelos, coordinar arquitectura, estructuras e instalaciones, revisar interferencias, extraer información o preparar documentación desde una base común. Por eso, aprender BIM con experiencia no debería verse como empezar desde cero, sino como poner al día una trayectoria que ya existe.

BIM Manager: ¡Potencia el BIM con IA!
Quien ya sabe cómo funciona un proyecto entiende mucho mejor para qué sirve una metodología como BIM. Sabe dónde se producen los errores, qué información se pierde por el camino, qué problemas aparecen cuando cada disciplina trabaja por separado y qué valor tiene poder controlar mejor el proceso.
Volver a estudiar después de años trabajando
Uno de los grandes frenos para muchos perfiles para aprender BIM con experiencia no es BIM en sí, sino la idea de volver a estudiar. Después de años trabajando con unos procesos propios, enfrentarse a una nueva metodología puede imponer. Hay que cambiar hábitos, dedicar tiempo, asumir que algunas cosas cuestan al principio y aceptar que no todo sale a la primera.
Por eso es importante hablar claro, una formación BIM seria no debería venderse como algo fácil o inmediato. Aprender BIM requiere esfuerzo, práctica, equivocarse, revisar, repetir y entender la lógica que hay detrás de cada herramienta; pero eso no significa que sea inaccesible.
En la entrevista, Isidro lo explica desde una mirada muy realista. “No es fácil, pero es flexible. Cuando hay un pico de trabajo, puedes desconectar un poco y, cuando toca recuperar, volver a coger el ritmo.” Esa compatibilidad es la clave, para una persona que está en activo, la formación no puede plantearse como si todo el mundo tuviera las mismas circunstancias. Hay semanas con más carga de trabajo, proyectos que absorben más energía y momentos en los que cuesta mantener el ritmo. Una formación flexible no elimina el esfuerzo, pero sí ayuda a sostenerlo.
Y ahí está una de las ideas más interesantes de su valoración: “Para mí, estudiar BIM no fue solo una necesidad profesional. También fue una forma de volver a mirar el trabajo con curiosidad. Cuando la metodología empieza a encajar, aprender deja de sentirse como una carga y empieza a abrir nuevas posibilidades.”

La valoración del alumno: exigencia, flexibilidad y una nueva forma de trabajar
La experiencia de Isidro no encaja con la idea de “hacer un curso para aprender un programa”. Su objetivo era ir más al fondo, entender la metodología BIM desde distintas disciplinas, trabajar con estructuras, instalaciones, familias, mediciones, presupuestos y coordinación. Esto es un punto fuerte de un programa educativo completo, no quedarse solo en modelar, sino entender qué papel ocupa cada parte dentro del proyecto y en saber gestionarlo.
Para un profesional independiente, esto tiene mucho sentido. No siempre va a desarrollar todas las disciplinas por sí mismo, pero sí necesita saber cómo se relacionan, cómo se coordinan y qué implica trabajar sobre un modelo común. Por eso, la valoración del alumno va más allá del contenido técnico. En su caso, el valor estuvo también en entender BIM como una “ventana de oportunidades”, una manera de funcionar distinta y una forma de no quedarse fuera de la realidad actual del sector.
También aparece una idea muy potente: “¿por qué no lo hice antes?”. Esa frase resume muy bien lo que ocurre cuando alguien que llevaba tiempo posponiendo la decisión empieza a ver que BIM no le resta experiencia, sino que le da nuevas herramientas para aplicarla mejor.
Lo que cambia al pasar de CAD a BIM
Uno de los cambios más importantes al pasar de CAD a BIM es que el proyecto deja de entenderse solo como una suma de planos. En CAD se dibuja, se representa y se construye una documentación gráfica que explica el proyecto, pero muchas veces la información queda fragmentada en archivos, capas, detalles, mediciones y documentos separados.
BIM cambia esa lógica. El trabajo se organiza alrededor de un modelo que contiene información. Los elementos no son solo líneas o geometrías, sino componentes con propiedades, relaciones y datos que pueden utilizarse para coordinar, documentar y tomar decisiones.
Para perfiles que vienen del CAD, este salto puede suponer un cambio de mentalidad importante. Pero también puede aportar algo muy valioso: más control. En la entrevista, Isidro habla precisamente de esa sensación. Con CAD, a veces el profesional puede perderse en el delineado, en el detalle gráfico, en el zoom constante sobre partes concretas del proyecto. BIM, en cambio, ayuda a mantener una visión más global: qué se está colocando, qué información contiene, cómo se relaciona con el resto del modelo y qué papel cumple dentro del proyecto.

Qué formación BIM elegir según tu punto de partida
No todos los profesionales llegan al mismo punto. Hay quien necesita empezar por una base técnica, quien ya ha tenido contacto con herramientas BIM y quiere profundizar, y quien busca una visión más completa para coordinar o liderar procesos.
- Para quienes necesitan una primera aproximación técnica, un Curso BIM puede ser una buena forma de empezar a trabajar con herramientas concretas y ganar soltura.
- Para quienes buscan una formación más amplia, con una visión completa de metodología, herramientas y disciplinas, el Máster BIM permite avanzar con más profundidad y entender mejor el flujo de trabajo BIM aplicado a proyectos.
- Y para perfiles que quieren coordinar, gestionar y tomar decisiones dentro de procesos BIM, el Máster BIM Manager está orientado a desarrollar una visión más estratégica, técnica y transversal de la metodología. Además El Máster BIM Manager ya incluye titulación universitaria de 60 ECTS por la UTAMED.
Estudiar BIM no borra tu experiencia, la hace más útil
Aprender BIM después de años trabajando no significa renunciar a lo que ya sabes, es llevarlo a otro lugar. La experiencia previa sigue estando ahí: el criterio, el conocimiento del proyecto, la relación con la obra, la capacidad de resolver problemas y la mirada profesional que solo se construye con años de práctica.
Lo que cambia es la forma de aplicar todo eso en un entorno donde la información, la coordinación y el modelo digital tienen cada vez más peso. Por eso, nunca es tarde para estudiar si lo que se aprende conecta directamente con la realidad profesional, y en el caso de BIM, esa realidad ya está aquí.
La formación no es solo una manera de aprender una herramienta nueva; es una forma de seguir dentro del sector, de trabajar con más control y de abrirse a proyectos donde la colaboración y la información bien gestionada marcan la diferencia.
Mira toda la entrevista completa aquí:
Preguntas Frecuentes
Preguntas frecuentes sobre estudiar BIM después de años trabajando
No. La experiencia profesional puede ser una base muy valiosa para aprender BIM, porque quien ya entiende cómo funciona un proyecto puede aplicar la metodología con más criterio. Aprender BIM no implica empezar desde cero, sino actualizar la forma de trabajar.
Sí, aunque requiere esfuerzo y constancia. Para profesionales en activo, lo más importante es elegir una formación flexible, práctica y pensada para compaginar el aprendizaje con el trabajo diario, como el Máster BIM Manager + IA.
Los alumnos suelen valorar la flexibilidad, el acompañamiento docente, la posibilidad de avanzar a su ritmo y la aplicación práctica de los contenidos. También es importante que la formación no se quede solo en el software, sino que ayude a entender la metodología BIM de forma global.
Al pasar de CAD a BIM se deja de trabajar únicamente con líneas y planos para trabajar con modelos que contienen información. Esto permite coordinar disciplinas, controlar mejor el proyecto, generar documentación más consistente y tomar decisiones con más seguridad.
Depende del punto de partida. Un curso BIM puede ser útil para empezar con una base técnica. Un máster BIM permite profundizar en metodología y herramientas. Un máster BIM Manager es más adecuado para quienes quieren coordinar, gestionar o liderar procesos BIM.