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Autor: Francisco Palomo, responsable de IA aplicada a arquitectura e interiorismo en The Factory School.
Los LoRAs en arquitectura permiten entrenar modelos de IA para que reproduzcan tu estilo a partir de pocas imágenes de alta calidad, convirtiendo la IA en un asistente de diseño coherente y profesional.
Índice de Contenido
La Inteligencia Artificial generativa ha revolucionado la forma en que visualizamos ideas arquitectónicas . Sin embargo, para un arquitecto, interiorista o visualizer, herramientas como MidJourney o Stable Diffusion a veces pueden dar resultados demasiado genéricos.
Este es precisamente uno de los retos que se abordan cuando se profundiza de forma profesional en la disciplina, como ocurre en el máster en visualización arquitectónica, donde la IA se entiende como parte del proceso creativo y no como una solución automática.
En la creación de una imagen, pides un estilo “minimalista” y te da una interpretación estándar global, no tu versión de “minimalista” que puede ser más personal y depende de tu visión personal y experiencia como profesional.
Aquí es donde entra el concepto de LoRA. Imagina poder «inyectar» tu portafolio, tu estilo de iluminación favorito o una biblioteca de materiales específica en el cerebro de la IA. El objetivo no es solo generar imágenes atractivas, sino crear un asistente de diseño que entienda y replique tu lenguaje arquitectónico único.
¿Qué es un LoRA y por qué es importante en el mundo de la arquitectura?
LoRA (Low-Rank Adaptation) es una técnica que nos permite personalizar modelos de generación de imágenes sin necesidad de una supercomputadora. Originalmente, ajustar un modelo de IA requería recursos industriales, pero los LoRAs han democratizado este proceso.
Piensa en el modelo base de IA (como, por ejemplo, Flux, del que hemos hablado en otros artículos) como un arquitecto recién graduado con un conocimiento enciclopédico pero sin un estilo definido. Un LoRA es un «curso intensivo» o especialización que le das a ese arquitecto. Mediante el entrenamiento de matrices pequeñas que modifican el comportamiento del modelo, puedes enseñarle conceptos nuevos o estilos específicos.
Para un estudio de arquitectura, esto significa que la IA deja de adivinar y empieza a seguir directrices de estilo consistentes.

Cómo entrenar a tu asistente (Sin ser un experto en código)
Entrenar un LoRA para arquitectura ya no es ciencia espacial. La clave del éxito reside en la calidad de tus datos, no en la cantidad. Aquí tienes la hoja de ruta simplificada:
1. La Curaduría: calidad sobre cantidad
No necesitas miles de renders. Para enseñar un estilo arquitectónico, un conjunto de datos (dataset) de 15 a 30 imágenes de calidad suprema es mucho mejor que cientos de imágenes mediocres.
- Resolución: Utiliza imágenes de alta resolución (cercanas a 1 Megapíxel o 1024px). Flux y otros modelos que permiten entrenamientos son muy sensibles a la calidad; si usas imágenes borrosas, la IA aprenderá a generar resultados borrosos.
- Variedad: Si quieres enseñar un estilo de «Hormigón Brutalista», asegúrate de incluir imágenes verticales y horizontales (panorámicas), ya que el modelo necesita aprender cómo se comporta el estilo en diferentes encuadres.
2. Hablándole a la IA: el «Captioning»
Aquí es donde ocurre la magia. A diferencia de modelos antiguos que usaban etiquetas simples (tags como «casa, ventana, árbol»), Flux tiene un cerebro lingüístico enorme (T5XXL) que entiende oraciones complejas.
- Usa lenguaje natural: Describe tus imágenes como si se las explicaras a un colega ciego. «Una fotografía cinematográfica de un salón moderno con luz suave…».
- La palabra clave (Trigger Word): Debes elegir una palabra única (por ejemplo, ESTILO_ESTUDIOX) para activar tu entrenamiento.
- El secreto del desacoplamiento: Cuando describas la imagen, no describas el estilo visual, solo el contenido. Por ejemplo, si entrenas un estilo de boceto a lápiz, describe «una casa con techo a dos aguas», pero no digas «dibujo a lápiz». Así, la IA asocia la apariencia de lápiz con tu palabra clave ESTILO_ESTUDIOX.

3. El entrenamiento quirúrgico
No es necesario reentrenar todo el «cerebro» de la IA. Las investigaciones más recientes sugieren que el estilo visual (texturas, trazos, iluminación) reside en bloques específicos de la red neuronal (llamados Single-Stream Blocks).
Al utilizar herramientas modernas como AI-Toolkit o Kohya_ss, puedes configurar el entrenamiento para que se enfoque en estas áreas. Esto permite que el modelo aprenda tu estética de materiales sin «romper» su comprensión de la estructura y la perspectiva, algo vital para que las paredes y columnas sigan viéndose sólidas.

MÁSTER
Visualización Arquitectónica + IA
Potencia tu perfil en visualización arquitectónica aplicando IA en cada fase del proceso creativo.
Utilidad práctica en el estudio
Una vez entrenado tu LoRA (un archivo que pesa pocos megabytes), se convierte en un activo digital permanente del estudio. Entender cómo integrar este tipo de herramientas dentro de un flujo de visualización coherente requiere algo más que experimentar con IA de forma puntual, y es precisamente ese enfoque metodológico el que se trabaja en el máster en visualización arquitectónica, donde la IA se concibe como parte del proceso creativo y no como una herramienta aislada.
- Bocetado rápido con Identidad: Puedes generar docenas de iteraciones de una fachada en minutos, todas respetando la identidad visual de tu firma.
- Materialización Coherente: Si entrenas un LoRA con tu biblioteca de materiales específicos (maderas, mármoles, textiles), la IA los aplicará de manera coherente en cualquier geometría que le propongas.
- Visualización Atmosférica: Flux, por ejemplo, es excelente para capturar «moods» o atmósferas. Puedes entrenar un LoRA exclusivamente para replicar la iluminación de «hora dorada» característica de tus presentaciones.
Conclusión
El entrenamiento de LoRAs con tecnología Flux marca el paso de usar la IA como una herramienta de juguete a usarla como una herramienta de producción profesional. Ya no se trata de buscar la imagen perfecta aleatoriamente, sino de construir una herramienta que hable tu idioma arquitectónico con fluidez y precisión. Con solo 20 imágenes y una tarde de configuración, tu próximo asistente de diseño podría estar listo para trabajar.
Si quieres aprender a incorporar la IA, los LoRAs y los nuevos modelos generativos dentro de tu proceso creativo real, puedes hacerlo apuntándote al máster en visualización arquitectónica, donde estas tecnologías se entienden como una extensión natural del trabajo del diseñador.

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Preguntas Frecuentes
Preguntas Frecuentes
La calidad supera a la cantidad: se recomiendan entre 15 y 30 imágenes de muy alta calidad y resolución.
Idealmente cerca de 1 Megapíxel (1024×1024). Usar resoluciones bajas (como 512×512) hará que el modelo genere resultados borrosos.
Frases completas en lenguaje natural. Flux utiliza un codificador T5XXL que entiende la sintaxis compleja mejor que las listas de etiquetas antiguas.
No lo describas. Describe solo el contenido (muebles, ventanas) y usa una «Trigger Word» única. Así fuerzas a la IA a asociar el estilo visual (que ve pero no lee) con tu palabra clave.
Son bloques en la red neuronal de Flux donde reside principalmente el estilo visual y la textura. Enfocar el entrenamiento en ellos mejora el estilo sin romper la anatomía o estructura de la imagen,.
Un Rank de 16 a 32 suele ser suficiente para capturar estilos generales como iluminación o materiales.
Utiliza la técnica de desacoplamiento. Inicia con tu Palabra Clave (Trigger Word) y describe el contenido de la imagen con frases naturales, pero omite cualquier descripción del estilo visual (no escribas «render realista», «boceto», ni «estilo minimalista»). Al no mencionar el estilo en el texto, fuerzas a la IA a almacenar esa información visual exclusivamente dentro de tu palabra clave y los pesos del LoRa.