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openBIM es una forma de trabajar con BIM utilizando estándares abiertos. IFC intercambia modelos, BCF comunica incidencias e IDS comprueba requisitos. Así, cada equipo puede utilizar su software sin perder la continuidad de la información.
Autor: Miguel Picado, director del área BIM de The Factory School
Índice de Contenidos
En un proyecto BIM no todos los participantes tienen por qué utilizar las mismas herramientas. El equipo de arquitectura puede desarrollar su modelo en un programa, la ingeniería de estructuras trabajar en otro y los responsables de coordinación revisar el conjunto desde una aplicación diferente.
La variedad de software no es necesariamente un problema. La dificultad aparece cuando la información queda encerrada en formatos que otros equipos no pueden interpretar correctamente o cuando cada intercambio depende de conversiones poco controladas.
openBIM propone una forma de trabajar diferente, en lugar de obligar a todos los participantes a depender de una misma plataforma, utiliza estándares y procesos abiertos para que los modelos, los datos y las incidencias puedan circular entre distintas herramientas durante todo el ciclo de vida del activo.
Qué es openBIM explicado de forma sencilla
openBIM es un enfoque colaborativo basado en estándares y flujos de trabajo abiertos. El objetivo es facilitar que distintos profesionales, empresas y aplicaciones puedan intercambiar y utilizar información BIM sin depender de un único proveedor tecnológico.
Por tanto, openBIM no es un programa, una plataforma ni un formato de archivo concreto. Tampoco significa que todo el equipo deba trabajar simultáneamente sobre un único modelo.
Según buildingSMART Spain, openBIM busca garantizar la interoperabilidad entre actores, procesos y herramientas durante el diseño, la construcción y la operación de los activos. Permitiendo así elegir la solución más adecuada para cada tarea y mantener la información accesible aunque cambien las aplicaciones utilizadas.
También conviene distinguir openBIM de open source. Un programa puede ser propietario y participar perfectamente en un flujo openBIM siempre que sea capaz de trabajar correctamente con los estándares abiertos acordados. Lo importante no es que el código del software sea público, sino que la información pueda intercambiarse mediante especificaciones abiertas y neutrales.
Esta visión amplía el alcance de BIM. Ya no se trata únicamente de crear un modelo digital, sino de conseguir que su información pueda ser entendida, revisada y reutilizada por los diferentes agentes del proyecto. Es una de las bases de los flujos colaborativos que se estudian dentro del Máster BIM.
Por qué la interoperabilidad es clave en un proyecto BIM
La interoperabilidad es la capacidad de diferentes sistemas para intercambiar información y utilizarla de manera coherente. En BIM, esto significa que un modelo creado en una aplicación pueda abrirse, revisarse o coordinarse desde otra sin perder el significado de sus elementos y propiedades.
No basta con que el archivo pueda visualizarse. Para que exista una interoperabilidad útil, la aplicación receptora debe poder reconocer qué representa cada objeto, cómo se relaciona con los demás y qué información contiene.
Una puerta, por ejemplo, no debería llegar al programa de destino como una geometría sin significado. Debe conservar su identidad como puerta, su ubicación, sus dimensiones, sus propiedades y las relaciones necesarias para el uso previsto del modelo.

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Esta necesidad se vuelve especialmente importante en proyectos donde participan varias disciplinas y organizaciones. Cada equipo puede elegir la herramienta que mejor se adapte a su trabajo, mientras los intercambios se realizan mediante unas reglas conocidas por todos.
openBIM reduce así la dependencia de los formatos nativos y de un único fabricante. También favorece que la información pueda conservarse y consultarse a largo plazo, algo fundamental cuando el activo va a mantenerse durante décadas y las versiones de software cambian mucho más rápido.
Sin embargo, interoperabilidad no significa que cualquier exportación vaya a funcionar de manera perfecta. Los equipos deben definir qué información necesitan, acordar cómo se intercambiará y comprobar que el resultado cumple los requisitos. El estándar crea un lenguaje común, pero hace falta utilizarlo con criterio.
IFC, BCF e IDS: los estándares abiertos que hacen posible openBIM
openBIM se apoya en diferentes estándares que cumplen funciones complementarias. IFC permite intercambiar los modelos y sus datos, BCF organiza la comunicación de incidencias e IDS ayuda a definir y validar los requisitos de información.

IFC para intercambiar modelos e información
IFC, siglas de Industry Foundation Classes, es un esquema de datos abierto y neutral para describir digitalmente edificios e infraestructuras. Puede contener geometría, propiedades, clasificaciones, espacios y relaciones entre los elementos del modelo.
Su principal valor es permitir que distintas aplicaciones interpreten la información mediante una estructura común. Por eso suele considerarse uno de los pilares de openBIM.
No obstante, IFC no debe entenderse como una copia exacta del archivo nativo. Es un intercambio preparado para un objetivo concreto. La información que debe contener dependerá de si el modelo se utilizará para coordinación, mediciones, validación, construcción, mantenimiento u otro caso de uso.
En ¿Qué es el formato IFC y por qué todo el mundo habla de él? se desarrolla con más detalle la estructura y la importancia de este estándar dentro de BIM.
Además, generar un IFC no consiste únicamente en pulsar el botón de exportación. Hay que configurar el archivo, revisar su contenido y comprobarlo desde una herramienta independiente. El proceso completo se explica en Exportar bien un IFC: configuración, errores comunes y checklist de entrega.
BCF para comunicar incidencias
Durante la coordinación pueden detectarse interferencias, datos incompletos o decisiones que deben revisar otros participantes. Enviar una captura por correo suele dejar fuera parte del contexto: no siempre queda claro qué elemento está afectado, desde qué punto de vista se detectó el problema o quién debe resolverlo.
BCF, siglas de BIM Collaboration Format, es un estándar abierto diseñado para comunicar incidencias relacionadas con el modelo. Puede incorporar comentarios, estados, responsables, vistas y referencias a objetos concretos sin necesidad de enviar nuevamente todo el archivo IFC.
Esto permite separar el modelo de la conversación que se produce alrededor de él. El IFC contiene la información del activo, mientras que el BCF registra qué debe comprobarse, corregirse o aprobarse.
La utilidad de este estándar depende también de establecer un flujo claro. Crear incidencias sin responsables, prioridades o estados definidos puede trasladar el desorden del correo electrónico a otra plataforma. En BCF BIM sin fricción: cómo gestionar incidencias para que no se pierda trazabilidad se explica cómo organizar esta comunicación dentro de un proceso de coordinación.
IDS para definir y comprobar requisitos
IDS significa Information Delivery Specification. Es un estándar que permite expresar requisitos de información de manera interpretable por aplicaciones informáticas.
Con IDS se puede definir, por ejemplo, que determinados elementos deben incluir una clasificación, una propiedad concreta o un valor dentro de un rango establecido. Después, una herramienta compatible puede comprobar automáticamente si el modelo IFC cumple esas condiciones.
Esto ayuda a convertir una parte de los requisitos escritos en comprobaciones objetivas. El equipo deja de depender exclusivamente de revisiones manuales y puede detectar con mayor rapidez qué elementos están incompletos o no responden a lo solicitado.
IDS no sustituye el criterio profesional ni valida todos los aspectos de un modelo. Sirve principalmente para comprobar requisitos de información que pueden formularse de forma estructurada. La coherencia geométrica, la adecuación del diseño o la calidad general del proyecto siguen necesitando otros controles.
Cómo funciona un flujo de trabajo openBIM
Un flujo openBIM comienza antes de exportar ningún archivo. Primero debe determinarse qué información necesita cada participante y para qué se va a utilizar. A partir de ese objetivo se acuerdan los formatos, las versiones, los criterios de modelado y las comprobaciones que se aplicarán.
Cada disciplina desarrolla su trabajo en la herramienta de autoría que considere adecuada. Arquitectura, estructuras e instalaciones pueden trabajar en programas diferentes, manteniendo sus archivos nativos como entornos de producción.
- En los hitos acordados, los equipos generan modelos IFC preparados para el uso previsto. Estos archivos se reúnen o federan en una herramienta de coordinación, donde se revisan conjuntamente sin alterar los modelos originales.
- Las incidencias detectadas pueden comunicarse mediante BCF. Cada observación queda vinculada a los elementos correspondientes y puede incorporar un responsable, una fecha, un estado y los comentarios necesarios para resolverla.
- El autor revisa la incidencia en su propia herramienta, corrige el modelo nativo y genera una nueva versión del IFC. Posteriormente, el archivo vuelve a comprobarse para confirmar que el problema se ha resuelto y que los requisitos de información siguen cumpliéndose.
- Cuando existe una especificación IDS, parte de esta validación puede automatizarse. El modelo se contrasta con las condiciones definidas y se obtiene un resultado que identifica los elementos conformes y aquellos que necesitan revisión.
Este proceso no depende de que todos utilicen una misma aplicación, pero sí requiere una planificación común. Definir los intercambios, coordinar responsabilidades y controlar los entregables son tareas vinculadas a la gestión BIM que se desarrollan en profundidad dentro del Máster BIM Manager.

Qué ventajas aporta openBIM y qué problemas no resuelve por sí solo
Una de sus principales ventajas es la libertad para elegir herramientas. Cada disciplina puede trabajar con la solución que mejor responda a sus necesidades sin obligar al resto del equipo a adoptar el mismo ecosistema tecnológico.
También mejora la colaboración entre organizaciones. Los intercambios se apoyan en estándares públicos y conocidos, lo que permite definir con mayor transparencia qué debe entregarse y cómo se comprobará.
Otro beneficio es la perdurabilidad de los datos. Los formatos abiertos reducen la dependencia de una versión concreta de software y facilitan que la información siga siendo accesible durante la operación y el mantenimiento del activo. buildingSMART también destaca la flexibilidad, la colaboración multidisciplinar y la posibilidad de crear flujos más fiables y automatizables.
Pero openBIM no elimina automáticamente los errores. Un IFC mal configurado seguirá siendo un entregable deficiente, aunque utilice un estándar abierto. Tampoco garantiza que todas las aplicaciones interpreten cada dato exactamente de la misma manera, ya que el soporte de las funciones openBIM depende de la implementación realizada por cada fabricante.
La calidad continúa dependiendo de cómo se prepara el modelo, qué requisitos se han definido y qué controles se realizan antes de compartirlo. Por eso, trabajar en openBIM implica integrar la validación dentro del proceso y no limitarla a una revisión apresurada al final de la entrega.
Cómo empezar a trabajar con openBIM
El punto de partida no debería ser elegir un formato o una plataforma, sino definir el caso de uso. Antes de producir información hay que saber quién la necesita, para qué decisión se utilizará y qué contenido debe conservarse durante el intercambio.
Después se deben acordar la versión de IFC, las propiedades necesarias, el sistema de coordenadas, las unidades, la clasificación y los criterios de nomenclatura. También conviene determinar cómo se comunicarán las incidencias y quién será responsable de revisarlas.
Antes de implantar el flujo en todo el proyecto, resulta recomendable realizar una prueba con una parte pequeña del modelo. Esta comprobación permite detectar pérdidas de información, errores de mapeado o diferencias de interpretación entre aplicaciones cuando todavía es sencillo corregirlas.
El archivo exportado debe abrirse en una herramienta independiente y compararse con los requisitos de entrega. La revisión debería comprobar tanto la geometría como la estructura, las propiedades y las relaciones entre elementos.
Para quienes comienzan en BIM, una formación como el curso BIM de Revit ayuda a comprender cómo se construye y organiza la información dentro de un modelo antes de abordar procesos más amplios de intercambio y coordinación.
openBIM no pretende que todos los programas funcionen de la misma manera. Su propósito es que puedan comunicarse mediante reglas compartidas. Cuando los requisitos están claros y los intercambios se validan, los equipos pueden elegir sus herramientas sin perder la continuidad de la información.
Esa es su aportación principal: convertir la diversidad de aplicaciones en un ecosistema colaborativo, en lugar de obligar a que todo el proyecto dependa de una única solución.

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Preguntas Frecuentes
Preguntas frecuentes sobre openBIM
openBIM es un enfoque de trabajo colaborativo basado en estándares abiertos. Permite intercambiar y utilizar información BIM entre diferentes aplicaciones, disciplinas y organizaciones sin depender de un único proveedor de software.
BIM es una metodología para gestionar información mediante modelos digitales. openBIM aplica esa metodología mediante estándares y flujos abiertos que facilitan la interoperabilidad entre diferentes herramientas.
No. IFC es uno de los principales estándares utilizados dentro de openBIM para intercambiar modelos e información. openBIM es un enfoque más amplio que también incluye otros estándares, procesos de coordinación, requisitos y sistemas de validación.
Pueden utilizarse programas de modelado, coordinación, cálculo o gestión que sean compatibles con los estándares acordados. No es necesario que todos los participantes trabajen con la misma aplicación, pero sí comprobar cómo implementa cada herramienta los intercambios openBIM.
IFC se utiliza para intercambiar el modelo y sus datos; BCF permite comunicar incidencias vinculadas a sus elementos; e IDS sirve para definir y comprobar requisitos de información. Los tres pueden formar parte de un mismo flujo openBIM.